13 de agosto de 2009

SÍ SE PUEDE!

¡Cuando se quiere se puede! así reza un viejo refrán, y yo me considero un ejemplo de eso. Yo he tenido desde muy temprana edad, enfrentarme a las distintas pruebas que la vida me ha ofertado.

Para poder llegar a lo que hoy soy, ha sido a base de muchos sufrimientos, esfuerzos y sacrificios, todo por ser una madre responsable, mi vida tomó otro rumbo, cuando un día tuve la oportunidad de ser madre. Pero, lo más curioso, es el poco apoyo que yo recibí de mi padre, cuando yo le dije que esperaba un bebé y que el padre de la criatura no se quiere hacer responsable, mi padre me dijo lo siguiente: “Yo no te digo que te la saque, pero, yo no te lo voy a mantener”, palabras que hasta la fecha ha cumplido, pasaron los 9 meses de embarazos y no fue hasta los dos meses de nacida mi hija que mi padre volvió a saber de mí.

Yo en ningún momento le dije a mi papá que se hiciera responsable a mi embarazo, simplemente, sentí la obligación de informarle por lo que yo estaba pasando, ahora, luego de varios años, mi papá tiene dos hijos más pequeños que su nieta, y creados nada más y nada menos, con una señora que por tiempo pierde la razón (se vuelve loca) y ahora mi padre no sabe que hacer con los niños, yo por mi parte, no me puedo hacer responsable a su custodia, porque a él le dijeron que esa señora no podía quedar embarazada y aún así no se protegió, pero como la vida da muchas vueltas, sus palabras yo la retomo, “yo no puedo decirle a mi padre que abandone a esos niños, porque los niños no tienen culpa de nada, pero yo como su hija más adulta, no se lo puedo atender”.


Pero, como Dios no abandona a sus hijos, mis compañeros de trabajo me sirvieron de familia y me brindaron un apoyo indescriptible, ya que el padre de mi hija, cuando yo le dije que esperaba un bebé quiso que yo “abortara” como una salida a la situación, waoo, ustedes no saben lo que me afectó eso, pero seguí adelante, trabajando y estudiando, pero, sobre todo, cuidando mi embarazo, esto último, tuve que hacerlo en compañía de mi madre, ya que el padre de la niña, nos abandonó y no supo de ninguna de las dos hasta pasado 6 años, él se mantuvo negando su paternidad durante todo ese tiempo, sin nunca haber visto ni en foto la niña, hasta que un día la pudo ver y al verla me dijo: “Yo no me voy hacer ninguna prueba de ADN, el instinto de padre me dice que esa es mi hija, tengo un remordimiento de consciencia grande”, pero todo eso se quedó solo en palabras, yo he tenido que vender queso, ropas interiores, prestar dinero (con capital ajeno), buscando la forma de hacer que el dinero me rinda y que mi pequeña pase menos trabajo posible.

Actualmente, mi hija ya tiene casi 8 años, y es una de las estudiantes más sobresaliente de su colegio, está cursando el tercer nivel básico, y ha tenido varios reconocimientos como estudiante “Excelente”, eso es mi orgullo y es lo que me ha inspirado a seguir adelante, ya que mi hija se convirtió en mi fuente de inspiración para no desmayar.

En ocasiones tuve que darle agua de azúcar en lugar de leche, por falta de recursos para comprar la misma, en muchas otras ocasiones, tenia que sacarla del colegio antes de que se terminara la clase, llevarla a la Universidad, debido ha que no tenía nadie que pudiera cuidarla mientras yo asistía a mis estudios superiores, saliendo muchas veces desde el referido lugar, alrededor de las 10 de la noche, aiaiai, no se imaginan los trabajos que junta hemos pasado.

Pero, gracias a Dios, hoy soy toda una profesional y el ejemplo a seguir de mi pequeña, porque a demás de ser su MA-PA, soy su mejor amiga.

Actualmente, tengo un proceso abierto en el Tribunal, ya que sin dudas, las cosas se me han ido complicando, por las carestías de las cosas y a demás, que a medida de que la niña va creciendo, van aumentando los gastos. Todo lo que quiero, es que el padre de mi hija, Ubardo Quezada Coronado, asuma su responsabilidad de padre, no me interesa él como persona, solo me interesa que él tome sus compromisos con la niña, en estos momento debido a que no he podido dar con él, ya que la dirección que él ha dado es falsa, he tenido que renovar la orden de arresto no se en cuantas ocasiones.

15 de junio de 2009

MI HISTORIA

Todo comenzó cuando yo decidí estudiar la carrera de Comunicación Social Mención Periodismo, en la Universidad Autónoma de Santo Domingo, UASD, como toda juventud, llegué allí llena de ilusiones y con mucho deseo de superación.

Pero, al transcurrir el tiempo e ir avanzando en mis estudios, ser madre soltera, trabajar y tener que costear todos mis gastos y los de mi hija, no me di por vencida y seguí creyendo en que algún día cuando termine de estudiar, encontraré una oportunidad de poder poner en práctica todos mis conocimientos adquiridos, cosa que nunca ocurrió.

Me mantuve enviando currículum a varios canales de televisión antes de terminar la carrera universitaria y aquí empezaron los disgustos.

En algunos canales fueron más amables que otros, ya que por lo menos, me hicieron una entrevista, me dijeron que me iban a llamar, mientras que en otros lo único que decían era que enviara el curriculum por el e-mail, que cuando aparezca alguna vacante me llamarán.

Bueno, ya me he graduado, y aún estoy en espera de las famosas llamadas, yo sé que eso no es nada extraño en mi país, pero, lo que más me incomoda es, que personas que tienen menos capacidad o están menos preparadas que yo, están en un medio solo porque es hija de don fulanito o doña fulanita, o simplemente por tener un apellido de pesos.

Entonces, no engañemos a la juventud dominicana, para que luchar por terminar una carrera y ser un hombre o una mujer de bien en el mañana, si todo ese esfuerzo no se valora o simplemente no se toman en cuenta.

¿No sería mejor que convirtieran las universidades donde acuden los hijos de nadie en pequeños mercados, zonas francas y área de fritura y que solo estudiarán los hijos de los apellidos de pesos?

Hoy en día, yo tengo casi un año de graduada y ya todas mis esperanzas se han caído, todo está claro, yo soy hija de don nadie y mi madre es doña humildad, entonces, para que seguir llevando currículum y llamando para ver si puedo dar a conocer mi capacidad o todo mi potencial, solo yo al igual que otros profesionales de distintas áreas sabemos el sacrificio que tiene que hacer una persona de bajo recurso para poder terminar una carrera universitaria.

Muchos profesionales, hoy en día, son chóferes de carros públicos, taxista, chiriperos, chineros, fruteros, entre otras actividades, muy distante para la cual se han preparado.

Por ejemplo, yo estudié Locución, en la Escuela Nacional de Locución, Profesor Otto Rivera, tengo mi carnet terminé mi carrera universitaria y además estoy en un nivel avanzado de inglés, y todo eso, para qué, bueno solo para mi provecho personal.

25 de marzo de 2009

PARECE MENTIRA!

La verdad, queridos lectores, es que en este país no importa cuán preparado uno esté, si no tiene a nadie que te dé una mano amiga, solo te queda el esfuerzo y el deseo de tu superación personal.

Ya no se toma en cuanta tu preparación, ni mucho menos te dan la oportunidad de poder demostrar que tu puedes hacerlo. Les hago este comentario, pues yo tengo varios años llevando curriculum vitae, a diferentes medios de comunicación y todos dicen lo mismo "si aparece un cupo te llamamos" o " ahora no hay vacantes desde que aparezca una te llamamos", entre otras excúsa.

No sé como es que la sociedad quiere que la juventud se dedique a estudiar, para ser una persona útil en el mañana, pero, ¿para qué?, si no tienes un apellido reconocido, la verdad, no hay que estudiar, solo hay que tratar de caerle bien a un productor o dueño de algún medio y en seguida tiene tu puesto asignado.

pobre de los hijos de nadie!